FADU
en común
PLATAFORMA
FADU
en común
PLATAFORMA
"Las cosas no son sino personas que actúan juntas"
Howard Becker.
En común es un posicionamiento universitario activo, firme y concreto para trabajar entre dos escalas necesarias:
la de los asuntos urgentes de la FADU: carreras y presupuesto; docentes y efectivizaciones; estudiantes y oportunidades.
la de los conflictos de la vida contemporánea: desigualdades socioespaciales; crisis ambientales; deterioro de los derechos y de las condiciones para el diálogo y la convivencia.
En común apuesta a una seria y comprometida tarea colectiva; es un deseo por la escucha, la conversación y la acción; es una visión sensible sobre lo real que combina calidad académica, capacidad de gestión y compromiso por la equidad, los cuidados y la diversidad.
En común compone un espacio múltiple que integra el apoyo del colectivo docente diseñarnos y el de varias personas y grupos de todas las disciplinas de la FADU.
En común es una propuesta abierta para:
UNO: una mayor integración
reanudar el entusiasmo de la vida académica,
cuidar la diversidad del presente.
DOS: diseñar el diseño
afianzar los saberes que habitamos,
potenciar conocimientos en común.
TRES: acercarnos al mundo
sostener los derechos de nuestra sociedad,
comprender el medio para trabajar el mundo.
UNO prácticas en común
Para una mayor integración
Nuestra Facultad es hoy una institución grande, compleja y diversa, resultado de transformaciones recientes que ampliaron sus disciplinas, sus territorios y sus modos de producción académica. Es el resultado de procesos institucionales profundos que hemos construido colectivamente, en el marco del cogobierno y a través de acuerdos sostenidos. Somos, en ese sentido, co-responsables de cómo es hoy.
Sin embargo, el contexto cambia a una velocidad creciente. Las demandas del país, de la Universidad y de nuestras propias disciplinas se transforman de manera acelerada. Esto nos exige revisar cómo nos organizamos y cómo queremos proyectarnos hacia adelante.
Hoy, quienes estudiamos y trabajamos en la FADU transitamos partes de una estructura altamente especializada: carreras, áreas, funciones, roles. Esa especialización es necesaria, pero también produce efectos: muchas veces vemos la Facultad desde espacios parciales (desde nuestras propias “burbujas”), con escasas instancias de cruce entre trayectorias, disciplinas y roles. En ese proceso, se debilita la percepción de un proyecto institucional común, y aparecen malestares que no son individuales, sino estructurales, vinculados a cómo se organizan los desarrollos, los tiempos de trabajo y las formas de participación en la Facultad. Estas condiciones no afectan de la misma manera a toda la comunidad: se expresan de forma desigual según Carreras, condiciones socioeconómicas, género y formas de habitar la FADU y el territorio.
Un decanato de este tiempo debe asumir esa condición y trabajar activamente para fortalecer, orientar y producir relaciones virtuosas entre personas, proyectos y ámbitos de la FADU. Proponemos hacer operar en la vida cotidiana, de forma constructiva y crítica, los cambios estructurales que la institución ha venido procesando y avanzar hacia una Facultad más integrada, más consciente de sí misma, capaz de orientar su desarrollo en el tiempo. Una Facultad donde el proyecto colectivo sea explícito, comunicable y compartido; donde cada integrante pueda reconocerse como parte de un todo que comprende y, a la vez, excede su ámbito inmediato.
en común es potenciar la unidad sin perder la diversidad
Es reconocer la especificidad de cada campo disciplinar de la FADU y, al mismo tiempo, activar espacios de encuentro y trabajo transversal. Es también cuestionar la fragmentación: la organización en silos, nichos o compartimentos cuando dificultan la construcción de sentido colectivo o cuando se vuelve elocuente el valor de la sinergia como campo de aportes y transformación. Y es la promoción de acuerdos centrales sobre líneas de trabajo prioritarias para la FADU que sean consistentes con la necesaria diversidad y libertad académica de espacios y personas.
Apostamos a un esfuerzo sostenido por consolidar la unidad diversa que la Facultad ha venido construyendo. Apostamos a conectar, atravesar y recomponer vínculos, generando las mejores condiciones para el trabajo y la convivencia entre quienes hacemos la FADU (estudiantes, docentes, egresado/as y funcionario/as).
propone:
promover instancias de convergencia entre carreras con formatos claros aportando escala, continuidad y criterios comunes a experiencias ya iniciadas (cursos compartidos, talleres integrados, proyectos interdisciplinares);
fortalecer la comunicación institucional, interna y externa consolidando la renovación de Patio y próximamente del sitio web, de protocolos y de la voz pública institucional;
hacer seguimiento de los procesos; usar más sistemáticamente el Portal de Datos y ampliar los indicadores donde sea necesario, de forma clara para mejorar la calidad del debate.
en común es atender a los recursos y a los procesos colectivos
Es más transparencia, más coherencia, más proyecto y más diseño en la gestión institucional. Es necesario consolidar la nueva estructura de la FADU mediante transformaciones concretas en sus procesos, en particular en aquellos que afectan directamente a la vida académica.
propone:
hacer más eficiente el uso de los recursos, de manera que sean legibles para toda la comunidad;
construir un proyecto presupuestal a cuatro años, basado en indicadores académicos claros, con discusión abierta y acuerdos sobre prioridades institucionales;
avanzar en la efectivización de cargos docentes, agilizar la transición, evaluar sus efectos, acortar tiempos y cuidar las garantías de los concursos y llamados;
evaluar y accionar mecanismos para contar con una composición de grados docentes equivalente a los diversos desafíos curriculares de la FADU
evaluar el funcionamiento de los nuevos instrumentos y sistemas de evaluación y corregir demoras o efectos no deseados:
evaluación docente orientada al desarrollo, al feedback y a la mejora continua de las prácticas de enseñanza;
revisión de reglamentos y bases de concursos;
mejora de procedimientos para reducir tiempos y aumentar la eficiencia institucional;
producir información confiable y accesible es clave; convertir los datos disponibles en prácticas de decisión y debate.
en común es encuentro, bienestar y cuidados
Es la dimensión institucional de la vida cotidiana en la Facultad; el proyecto académico no puede desligarse de las condiciones en las que se desarrolla, de una visión que integre géneros, promueva deseos y afirme derechos. Esto implica reconocer que las desigualdades de género, las diversidades sexogenéricas y las condiciones materiales de vida inciden directamente en la posibilidad de estudiar, trabajar y participar en la Facultad.
propone:
incrementar momentos y espacios físicos de encuentro y cuidados para la comunidad FADU;
profundizar políticas institucionales que atiendan situaciones de desigualdad, discriminación y violencia, promoviendo una Facultad más justa e inclusiva;
consolidar y ampliar los dispositivos de cuidado para las infancias;
complementar las políticas existentes de licencias y cuidados a partir de diagnósticos ya disponibles, extendiéndolas de forma equitativa al personal docente y funcionario/as TAS.
Asimismo, entendemos que es necesario:
ordenar, reconocer y distribuir mejor la gestión que la nueva estructura hace necesaria;
reconocer la gestión como una oportunidad: comisiones y tribunales pueden ser, cuando así se conformen, espacios de encuentro, intercambio y construcción transversal entre carreras.
DOS campos en común
Para diseñar el diseño
La FADU necesita equilibrar una agenda propia de producción de conocimiento que articule enseñanza, investigación y extensión, evitando que su desarrollo quede exclusivamente determinado por demandas externas o por la lógica de los convenios. En este marco, junto a la investigación aplicada es clave reafirmar el lugar de la investigación básica. Sin ella no hay innovación sostenida: mientras la investigación aplicada responde a urgencias, la investigación básica construye los conceptos, métodos y evidencias que permiten abordar con mayor profundidad, los problemas futuros.
Una Facultad que solo responde a demandas externas corre el riesgo de depender de agendas ajenas y de debilitar su capacidad de producir conocimiento relevante para el país. Esta es también una cuestión de responsabilidad pública. Por su carácter universitario y estatal, la FADU no solo debe dar respuesta a necesidades inmediatas, sino también producir conocimiento que no siempre es demandado, pero que resulta imprescindible para pensar el futuro. Definir líneas propias de investigación básica es, en ese sentido, una forma de ejercer autonomía con criterio.
Al mismo tiempo, esta discusión está atravesada por un problema estructural: el sistema de investigación no sabe bien dónde ubicar a la FADU. Nuestras prácticas se sitúan en un cruce entre tecnología, humanidades y arte, y no encajan cómodamente en las categorías existentes de organismos como ANII, CSIC o SNI. A pesar de intentos reiterados por flexibilizar estas categorías, las dificultades de acceso persisten. Debemos trabajar institucionalmente los criterios de reconocimiento de nuestras epistemologías proyectuales.
Más que insistir en la adaptación a sistemas preexistentes, la FADU puede asumir un rol activo en esta discusión, proponiendo una redefinición de su especificidad epistemológica. Esto implica abrir una discusión académica e institucional sobre un campo propio (posiblemente en articulación con otras disciplinas) que permita pensar en términos de unas “ciencias del hábitat”, capaces de integrar conocimiento proyectual, técnico, social y cultural, y de dialogar de forma más clara con los sistemas nacionales de investigación.
En este sentido, la pregunta “¿qué significa investigar en las disciplinas proyectuales?” sigue abierta, tanto a nivel internacional como local. Lejos de considerar esta indeterminación como una debilidad, la FADU debe, y tiene las herramientas para convertirla en una oportunidad, asumiéndola como un campo explícito de experimentación académica e institucional. En ese marco, resulta clave que la FADU pueda posicionarse activamente frente a los grandes problemas contemporáneos, no solo como ámbito de estudio, sino como espacio de producción de conocimiento capaz de incidir en su comprensión y transformación.
en común es multiplicidad en las funciones universitarias
Es reconocer institucionalmente la diversidad epistemológica de las formas de investigación en la Facultad. Es priorizar aquellas formas de investigación que difícilmente acceden a financiamiento externo, revisando los criterios de los llamados internos para ampliar los formatos reconocidos: no solo textos académicos tradicionales, sino también proyectos, procesos, representaciones, nuevas inteligencias, prototipos, dispositivos y obras; convertir la diversidad epistemológica ya reconocida en criterios explícitos de evaluación.
Esto supone también ampliar los objetos de investigación hacia problemas contemporáneos del hábitat: la sustentabilidad y la resiliencia ambiental, los movimientos de las personas, la espacialización de las desigualdades, la pobreza y las formas de segregación.
propone:
legitimar distintas modalidades de producción (teórica, proyectual, artística, curatorial, experimental);
establecer criterios claros y explícitos de evaluación;
garantizar equivalencias en los mecanismos de validación.
en común es diseño de investigación ampliada
Fortalecer la investigación implica también integrarla más profundamente a la formación, a la posgraduación y al egreso, construyendo trayectorias posibles desde etapas tempranas y orientando mecanismos y recursos en los campos definidos hacia la potenciación sinérgica con los posgrados.
propone:
establecer líneas de articulación entre investigación y el sistema de posgrados;
tender a la ampliación del sistema de posgrados de modo que fortalezca ofertas de formación para docentes de todas las carreras; profundizar la articulación y resolver brechas de acceso, financiamiento y disciplinas aun subrepresentadas;
desarrollar programas de semilleros de investigación desde el grado; crear un programa estable que ordene y dé continuidad a experiencias estudiantiles ya existentes;
crear fondos concursables estudiantiles FADU; complementar fondos centrales con un instrumento FADU, de escala acotada y evaluable;
ampliar el reconocimiento académico de la investigación donde hoy es parcial o desigual (créditos, Prácticas Curriculares de Investigación, etc.).
en común es formación, optativas y transversalidad
Es atender al problema concreto de algunas carreras (particularmente en EUCD y LDCV) en relación con la insuficiencia de cursos optativos para completar créditos de manera pertinente, lo que impacta directamente en las trayectorias estudiantiles.
Esta apertura resulta especialmente relevante para incorporar enfoques y problemáticas contemporáneas que hoy muchas veces no encuentran lugar en estructuras curriculares rígidas y estancas.
propone:
fortalecer la opcionalidad como mecanismo de perfilamiento, atendiendo a los equilibrios en cantidades y créditos;
diseñar cursos que puedan ser tomados por estudiantes de distintas carreras;
hacer más sistemática y previsible la transversalidad optativa, con formatos concretos de articulación entre equipos docentes.
En este sentido, se propone apoyar a unidades curriculares diseñadas y dictadas conjuntamente por docentes de diferentes carreras, generando experiencias académicas compartidas. Asimismo, se abre la posibilidad de discutir la implementación de un ciclo común (año o semestre) que fortalezca la integración entre trayectorias formativas, en línea con planteos históricos del orden estudiantil.
en común es focalizar en problemas académicos específicos
Es la necesidad de abordar situaciones concretas que afectan la calidad de la enseñanza y las trayectorias estudiantiles.
propone:
evaluar los dispositivos de ingreso para reducir abandono temprano; fortalecer la articulación entre la enseñanza secundaria y terciaria, atendiendo especialmente el ciclo de ingreso y la adecuación a las condiciones reales del estudiantado y sus derechos;
ajustar con los equipos implicados el funcionamiento de las profundizaciones en el área histórico-crítica de arquitectura, donde la estructura actual genera dificultades tanto para estudiantes como para docentes;
disminuir las rigideces en los mecanismos actuales de formación e incorporación de nuevos docentes, hoy concentrados en dispositivos como Prácticas Curriculares de Investigación, Extensión y Enseñanza, con alcance aún reducido.
en común es producción académica y visibilidad
La FADU produce una gran cantidad de conocimiento, pero enfrenta dificultades para su validación e inserción en circuitos académicos internacionales.
propone:
fortalecer la línea editorial institucional en un sistema editorial FADU;
promover la existencia de revistas arbitradas dentro de tal sistema;
desarrollar capacidades específicas para la indexación en sistemas como Scopus, Scielo, Redalyc o Latindex.
apoyar fuertemente la iniciativa de doble titulación con otros países, a partir de redes ya consolidadas.
Esto requiere equipos dedicados y recursos sostenidos, pero es clave para mejorar la posición de la FADU en el contexto regional e internacional.
Hoy la Facultad no aparece en rankings internacionales relevantes. Más allá de las críticas que estos sistemas puedan merecer, esta ausencia tiene efectos concretos: limita la visibilidad institucional, afecta oportunidades académicas de estudiantes y docentes y debilita la proyección internacional de la Facultad. No se trata de “adaptarse a un ranking”, sino usar su ausencia como síntoma de problemas de visibilidad, datos e internacionalización para así ordenar, sistematizar y comunicar mejor lo que ya se produce.
en común es comunicación institucional renovada
Una FADU que establece relaciones y conexiones debe componer un sistema de información y diálogo, tanto virtual como presencial, que haga legible su funcionamiento y su producción.
propone:
mejorar la comunicación interna
seguimiento de la web en proceso de actualización;
desarrollo de canales más directos y accesibles;
comunicación clara y jerarquizada de las resoluciones del Consejo;
implementación de un lenguaje no excluyente y no sexista en toda comunicación institucional;
presencia activa del decanato en los espacios de la Facultad.
mejorar la comunicación externa
construcción de una voz institucional más presente en el debate público,
comunicación sostenida de la producción académica y científica,
articulación con medios y plataformas para dar visibilidad al trabajo,
participar en debates públicos sobre agendas contemporáneas.
TRES territorios en común
Para acercarnos al mundo
La FADU necesita proyectarse hacia afuera de manera más activa, sostenida y estratégica. Debe ordenar, dar coherencia estratégica y orientar una apertura que hoy es amplia. Debe hacerlo no solo como respuesta a demandas existentes, sino como una institución capaz de identificar, proponer y construir agendas en múltiples escalas. Ir hacia afuera no es solo extender lo que hacemos: es también transformar la propia FADU a partir del vínculo con otros actores, territorios y problemas; es además acercar al mundo a la FADU. Supone reconocer que el conocimiento se produce en interacción, y que la Facultad tiene la responsabilidad y la oportunidad, de involucrarse de manera más directa en los temas que atraviesan la sociedad contemporánea. Esto también mejora la formación: aprender en contacto con situaciones reales permite entender mejor el sentido de lo que se estudia.
Esto implica trabajar en distintas escalas y con distintos interlocutores, articulando lo institucional con lo disciplinar, lo académico con lo social, lo local con lo internacional, y generando experiencias formativas que conecten de manera más directa la enseñanza con problemas reales.
en común es escalar los alcances
Es proyectar la FADU hacia afuera reconociendo y activando distintos niveles de acción, desde la propia comunidad hasta los vínculos internacionales, asegurando que estas escalas no funcionen de forma aislada, sino articulada.
propone:
en relación a la FADU y sus estudiantes
fortalecer y ampliar las prácticas de extensión, consolidando una plataforma legible que articule iniciativas existentes y promueva nuevas experiencias;
explorar y sistematizar programas de pasantías, vinculados a la formación y a problemas reales, mejorando su accesibilidad y su articulación con las trayectorias estudiantiles;
trabajar activamente sobre temas de actualidad y centralidad, generando instancias que conecten la formación con los debates contemporáneos;
potenciar la rica experiencia de Usina y Domingo, plataformas para el encuentro de estudiantes y docentes y para la ampliación del campo de la Facultad en el medio.
en relación a los órdenes y colectivos de la Facultad:
promover la realización de eventos académicos y públicos, como seminarios o encuentros de alcance ciudad-región (reinventando ¿en clave metropolitana o interior? la potencia de los Seminarios Montevideo), que posicionen a la FADU en la discusión pública;
fortalecer instancias de comunicación y plataformas compartidas, que amplifiquen la voz institucional y la hagan más reconocible.
en común es articular con la udelar y el sistema público
Es intensificar el vínculo de la FADU con el conjunto de la Universidad y con las políticas públicas, participando activamente en la construcción de nuevas agendas y en la definición de problemas estratégicos. Es mantener una presencia activa y propositiva en el Consejo Directivo Central, como principal espacio de articulación y decisión a nivel de la Udelar.
propone:
vincularse con nuevos institutos y espacios interdisciplinarios dentro de la Udelar; construir alianzas desde problemas concretos: hábitat, ambiente, cuidados, IA, territorio;
trabajar con los Cenures, ampliando la presencia territorial y la articulación regional;
asumir un rol propositivo en la generación de nuevos temas de investigación y acción, en diálogo con otras áreas del conocimiento.
Asimismo, es clave:
multiplicar convenios y alianzas con organismos públicos, incluyendo ministerios, OPP, intendencias y otras instituciones del Estado, orientando siempre estos vínculos hacia procesos formativos y de producción de conocimiento;
fortalecer el rol de la Fundación FADU como plataforma de articulación y gestión, mejorando su integración con las políticas académicas de la Facultad.
en común es construir vínculos con la sociedad
Es profundizar la relación con la sociedad civil organizada y con el sector productivo, no solo como prestadora de servicios, sino como espacio de problematización y construcción de alternativas, incorporando estas experiencias a la formación y a la producción académica.
La FADU se debe una reflexión sistemática sobre el mundo del trabajo que enfrentan quienes estudian y egresan. Debemos estar atentos a este mundo cambiante para diseñar intencionadamente los contenidos que permitan operar con el medio y proponer su transformación.
propone:
desarrollar un seguimiento sistemático de trayectorias profesionales y laborales;
trabajar con organizaciones de la sociedad civil organizada y actores del ámbito empresarial;
a partir de demandas concretas, construir problemas de trabajo que puedan ser abordados desde la enseñanza, la investigación y la extensión;
generar condiciones para pensar, imaginar y proyectar respuestas desde la arquitectura, el diseño y el urbanismo, especialmente en contextos donde la desigualdad en el acceso al hábitat, a los servicios y a las oportunidades configura escenarios críticos de intervención.
en común es internacionalizar la FADU
Es asumir que la proyección internacional es una dimensión clave para el desarrollo académico, no solo como intercambio, sino como construcción activa de redes y generación de conocimiento compartido.
propone:
pasar de movilidad y convenios a redes estratégicas de producción académica sostenida;
promover intercambios, colaboraciones y proyectos conjuntos;
fortalecer iniciativas existentes, como el viaje académico, entendiéndolo también como una plataforma de vínculo multidisciplinar, cultural y formativo, con mayor articulación institucional.
en común es construir agenda desde las disciplinas
Es definir desde la FADU los temas del presente y del futuro en los que quiere incidir, construyendo una agenda propia que articule conocimiento, proyecto y acción pública. Estas temáticas no deben entenderse como una lista cerrada, sino como un campo abierto que permita orientar la producción académica y el vínculo con la sociedad.
propone:
trabajar más, priorizar y comunicar mejor, en las agendas estratégicas donde la arquitectura, el diseño y el urbanismo pueden realizar aportes sustantivos a problemas complejos: la relación con el ambiente, el cambio y la variabilidad climática, el agua, el desarrollo productivo y la innovación socio-técnica, las infraestructuras, el territorio urbano y rural, el patrimonio, los sistemas alimentarios, la vulnerabilidad socioespacial, la demografía y sus efectos espaciales, la movilidad, los cuidados;
profundizar la transversalización en currículas, bibliografías y prácticas de enseñanza, investigación y extensión, las perspectivas de género y diversidad, entendiendo que no son temas sectoriales sino dimensiones estructurantes del espacio, del proyecto y de las políticas públicas;
estudiar el fortalecimiento del diseño y la arquitectura como campo central de producción cultural, incluyendo la construcción de un museo elástico de saberes como espacio de articulación con la Casa Vilamajó, la Casa Cravotto, los archivos, publicaciones y muestras;
impulsar, desde una conversación interinstitucional, la creación de un ámbito nacional que integre las disciplinas humanas y del diseño, equivalente al PEDECIBA en las ciencias básicas, que permita consolidar su desarrollo académico.