DOS campos en común
Para diseñar el diseño
DOS campos en común
Para diseñar el diseño
La FADU necesita equilibrar una agenda propia de producción de conocimiento que articule enseñanza, investigación y extensión, evitando que su desarrollo quede exclusivamente determinado por demandas externas o por la lógica de los convenios. En este marco, junto a la investigación aplicada es clave reafirmar el lugar de la investigación básica. Sin ella no hay innovación sostenida: mientras la investigación aplicada responde a urgencias, la investigación básica construye los conceptos, métodos y evidencias que permiten abordar con mayor profundidad, los problemas futuros.
Una Facultad que solo responde a demandas externas corre el riesgo de depender de agendas ajenas y de debilitar su capacidad de producir conocimiento relevante para el país. Esta es también una cuestión de responsabilidad pública. Por su carácter universitario y estatal, la FADU no solo debe dar respuesta a necesidades inmediatas, sino también producir conocimiento que no siempre es demandado, pero que resulta imprescindible para pensar el futuro. Definir líneas propias de investigación básica es, en ese sentido, una forma de ejercer autonomía con criterio.
Al mismo tiempo, esta discusión está atravesada por un problema estructural: el sistema de investigación no sabe bien dónde ubicar a la FADU. Nuestras prácticas se sitúan en un cruce entre tecnología, humanidades y arte, y no encajan cómodamente en las categorías existentes de organismos como ANII, CSIC o SNI. A pesar de intentos reiterados por flexibilizar estas categorías, las dificultades de acceso persisten. Debemos trabajar institucionalmente los criterios de reconocimiento de nuestras epistemologías proyectuales.
Más que insistir en la adaptación a sistemas preexistentes, la FADU puede asumir un rol activo en esta discusión, proponiendo una redefinición de su especificidad epistemológica. Esto implica abrir una discusión académica e institucional sobre un campo propio (posiblemente en articulación con otras disciplinas) que permita pensar en términos de unas “ciencias del hábitat”, capaces de integrar conocimiento proyectual, técnico, social y cultural, y de dialogar de forma más clara con los sistemas nacionales de investigación.
En este sentido, la pregunta “¿qué significa investigar en las disciplinas proyectuales?” sigue abierta, tanto a nivel internacional como local. Lejos de considerar esta indeterminación como una debilidad, la FADU debe, y tiene las herramientas para convertirla en una oportunidad, asumiéndola como un campo explícito de experimentación académica e institucional. En ese marco, resulta clave que la FADU pueda posicionarse activamente frente a los grandes problemas contemporáneos, no solo como ámbito de estudio, sino como espacio de producción de conocimiento capaz de incidir en su comprensión y transformación.
en común es multiplicidad en las funciones universitarias
Es reconocer institucionalmente la diversidad epistemológica de las formas de investigación en la Facultad. Es priorizar aquellas formas de investigación que difícilmente acceden a financiamiento externo, revisando los criterios de los llamados internos para ampliar los formatos reconocidos: no solo textos académicos tradicionales, sino también proyectos, procesos, representaciones, nuevas inteligencias, prototipos, dispositivos y obras; convertir la diversidad epistemológica ya reconocida en criterios explícitos de evaluación.
Esto supone también ampliar los objetos de investigación hacia problemas contemporáneos del hábitat: la sustentabilidad y la resiliencia ambiental, los movimientos de las personas, la espacialización de las desigualdades, la pobreza y las formas de segregación.
propone:
legitimar distintas modalidades de producción (teórica, proyectual, artística, curatorial, experimental);
establecer criterios claros y explícitos de evaluación;
garantizar equivalencias en los mecanismos de validación.
en común es diseño de investigación ampliada
Fortalecer la investigación implica también integrarla más profundamente a la formación, a la posgraduación y al egreso, construyendo trayectorias posibles desde etapas tempranas y orientando mecanismos y recursos en los campos definidos hacia la potenciación sinérgica con los posgrados.
propone:
establecer líneas de articulación entre investigación y el sistema de posgrados;
tender a la ampliación del sistema de posgrados de modo que fortalezca ofertas de formación para docentes de todas las carreras; profundizar la articulación y resolver brechas de acceso, financiamiento y disciplinas aun subrepresentadas;
desarrollar programas de semilleros de investigación desde el grado; crear un programa estable que ordene y dé continuidad a experiencias estudiantiles ya existentes;
crear fondos concursables estudiantiles FADU; complementar fondos centrales con un instrumento FADU, de escala acotada y evaluable;
ampliar el reconocimiento académico de la investigación donde hoy es parcial o desigual (créditos, Prácticas Curriculares de Investigación, etc.).
en común es formación, optativas y transversalidad
Es atender al problema concreto de algunas carreras (particularmente en EUCD y LDCV) en relación con la insuficiencia de cursos optativos para completar créditos de manera pertinente, lo que impacta directamente en las trayectorias estudiantiles.
Esta apertura resulta especialmente relevante para incorporar enfoques y problemáticas contemporáneas que hoy muchas veces no encuentran lugar en estructuras curriculares rígidas y estancas.
propone:
fortalecer la opcionalidad como mecanismo de perfilamiento, atendiendo a los equilibrios en cantidades y créditos;
diseñar cursos que puedan ser tomados por estudiantes de distintas carreras;
hacer más sistemática y previsible la transversalidad optativa, con formatos concretos de articulación entre equipos docentes.
En este sentido, se propone apoyar a unidades curriculares diseñadas y dictadas conjuntamente por docentes de diferentes carreras, generando experiencias académicas compartidas. Asimismo, se abre la posibilidad de discutir la implementación de un ciclo común (año o semestre) que fortalezca la integración entre trayectorias formativas, en línea con planteos históricos del orden estudiantil.
en común es focalizar en problemas académicos específicos
Es la necesidad de abordar situaciones concretas que afectan la calidad de la enseñanza y las trayectorias estudiantiles.
propone:
evaluar los dispositivos de ingreso para reducir abandono temprano; fortalecer la articulación entre la enseñanza secundaria y terciaria, atendiendo especialmente el ciclo de ingreso y la adecuación a las condiciones reales del estudiantado y sus derechos;
ajustar con los equipos implicados el funcionamiento de las profundizaciones en el área histórico-crítica de arquitectura, donde la estructura actual genera dificultades tanto para estudiantes como para docentes;
disminuir las rigideces en los mecanismos actuales de formación e incorporación de nuevos docentes, hoy concentrados en dispositivos como Prácticas Curriculares de Investigación, Extensión y Enseñanza, con alcance aún reducido.
en común es producción académica y visibilidad
La FADU produce una gran cantidad de conocimiento, pero enfrenta dificultades para su validación e inserción en circuitos académicos internacionales.
propone:
fortalecer la línea editorial institucional en un sistema editorial FADU;
promover la existencia de revistas arbitradas dentro de tal sistema;
desarrollar capacidades específicas para la indexación en sistemas como Scopus, Scielo, Redalyc o Latindex.
apoyar fuertemente la iniciativa de doble titulación con otros países, a partir de redes ya consolidadas.
Esto requiere equipos dedicados y recursos sostenidos, pero es clave para mejorar la posición de la FADU en el contexto regional e internacional.
Hoy la Facultad no aparece en rankings internacionales relevantes. Más allá de las críticas que estos sistemas puedan merecer, esta ausencia tiene efectos concretos: limita la visibilidad institucional, afecta oportunidades académicas de estudiantes y docentes y debilita la proyección internacional de la Facultad. No se trata de “adaptarse a un ranking”, sino usar su ausencia como síntoma de problemas de visibilidad, datos e internacionalización para así ordenar, sistematizar y comunicar mejor lo que ya se produce.
en común es comunicación institucional renovada
Una FADU que establece relaciones y conexiones debe componer un sistema de información y diálogo, tanto virtual como presencial, que haga legible su funcionamiento y su producción.
propone:
mejorar la comunicación interna
seguimiento de la web en proceso de actualización;
desarrollo de canales más directos y accesibles;
comunicación clara y jerarquizada de las resoluciones del Consejo;
implementación de un lenguaje no excluyente y no sexista en toda comunicación institucional;
presencia activa del decanato en los espacios de la Facultad.
mejorar la comunicación externa
construcción de una voz institucional más presente en el debate público,
comunicación sostenida de la producción académica y científica,
articulación con medios y plataformas para dar visibilidad al trabajo,
participar en debates públicos sobre agendas contemporáneas.