UNO prácticas en común
Para una mayor integración
UNO prácticas en común
Para una mayor integración
Nuestra Facultad es hoy una institución grande, compleja y diversa, resultado de transformaciones recientes que ampliaron sus disciplinas, sus territorios y sus modos de producción académica. Es el resultado de procesos institucionales profundos que hemos construido colectivamente, en el marco del cogobierno y a través de acuerdos sostenidos. Somos, en ese sentido, co-responsables de cómo es hoy.
Sin embargo, el contexto cambia a una velocidad creciente. Las demandas del país, de la Universidad y de nuestras propias disciplinas se transforman de manera acelerada. Esto nos exige revisar cómo nos organizamos y cómo queremos proyectarnos hacia adelante.
Hoy, quienes estudiamos y trabajamos en la FADU transitamos partes de una estructura altamente especializada: carreras, áreas, funciones, roles. Esa especialización es necesaria, pero también produce efectos: muchas veces vemos la Facultad desde espacios parciales (desde nuestras propias “burbujas”), con escasas instancias de cruce entre trayectorias, disciplinas y roles. En ese proceso, se debilita la percepción de un proyecto institucional común, y aparecen malestares que no son individuales, sino estructurales, vinculados a cómo se organizan los desarrollos, los tiempos de trabajo y las formas de participación en la Facultad. Estas condiciones no afectan de la misma manera a toda la comunidad: se expresan de forma desigual según Carreras, condiciones socioeconómicas, género y formas de habitar la FADU y el territorio.
Un decanato de este tiempo debe asumir esa condición y trabajar activamente para fortalecer, orientar y producir relaciones virtuosas entre personas, proyectos y ámbitos de la FADU. Proponemos hacer operar en la vida cotidiana, de forma constructiva y crítica, los cambios estructurales que la institución ha venido procesando y avanzar hacia una Facultad más integrada, más consciente de sí misma, capaz de orientar su desarrollo en el tiempo. Una Facultad donde el proyecto colectivo sea explícito, comunicable y compartido; donde cada integrante pueda reconocerse como parte de un todo que comprende y, a la vez, excede su ámbito inmediato.
en común es potenciar la unidad sin perder la diversidad
Es reconocer la especificidad de cada campo disciplinar de la FADU y, al mismo tiempo, activar espacios de encuentro y trabajo transversal. Es también cuestionar la fragmentación: la organización en silos, nichos o compartimentos cuando dificultan la construcción de sentido colectivo o cuando se vuelve elocuente el valor de la sinergia como campo de aportes y transformación. Y es la promoción de acuerdos centrales sobre líneas de trabajo prioritarias para la FADU que sean consistentes con la necesaria diversidad y libertad académica de espacios y personas.
Apostamos a un esfuerzo sostenido por consolidar la unidad diversa que la Facultad ha venido construyendo. Apostamos a conectar, atravesar y recomponer vínculos, generando las mejores condiciones para el trabajo y la convivencia entre quienes hacemos la FADU (estudiantes, docentes, egresado/as y funcionario/as).
propone:
promover instancias de convergencia entre carreras con formatos claros aportando escala, continuidad y criterios comunes a experiencias ya iniciadas (cursos compartidos, talleres integrados, proyectos interdisciplinares);
fortalecer la comunicación institucional, interna y externa consolidando la renovación de Patio y próximamente del sitio web, de protocolos y de la voz pública institucional;
hacer seguimiento de los procesos; usar más sistemáticamente el Portal de Datos y ampliar los indicadores donde sea necesario, de forma clara para mejorar la calidad del debate.
en común es atender a los recursos y a los procesos colectivos
Es más transparencia, más coherencia, más proyecto y más diseño en la gestión institucional. Es necesario consolidar la nueva estructura de la FADU mediante transformaciones concretas en sus procesos, en particular en aquellos que afectan directamente a la vida académica.
propone:
hacer más eficiente el uso de los recursos, de manera que sean legibles para toda la comunidad;
construir un proyecto presupuestal a cuatro años, basado en indicadores académicos claros, con discusión abierta y acuerdos sobre prioridades institucionales;
avanzar en la efectivización de cargos docentes, agilizar la transición, evaluar sus efectos, acortar tiempos y cuidar las garantías de los concursos y llamados;
evaluar y accionar mecanismos para contar con una composición de grados docentes equivalente a los diversos desafíos curriculares de la FADU
evaluar el funcionamiento de los nuevos instrumentos y sistemas de evaluación y corregir demoras o efectos no deseados:
evaluación docente orientada al desarrollo, al feedback y a la mejora continua de las prácticas de enseñanza;
revisión de reglamentos y bases de concursos;
mejora de procedimientos para reducir tiempos y aumentar la eficiencia institucional;
producir información confiable y accesible es clave; convertir los datos disponibles en prácticas de decisión y debate.
en común es encuentro, bienestar y cuidados
Es la dimensión institucional de la vida cotidiana en la Facultad; el proyecto académico no puede desligarse de las condiciones en las que se desarrolla, de una visión que integre géneros, promueva deseos y afirme derechos. Esto implica reconocer que las desigualdades de género, las diversidades sexogenéricas y las condiciones materiales de vida inciden directamente en la posibilidad de estudiar, trabajar y participar en la Facultad.
propone:
incrementar momentos y espacios físicos de encuentro y cuidados para la comunidad FADU;
profundizar políticas institucionales que atiendan situaciones de desigualdad, discriminación y violencia, promoviendo una Facultad más justa e inclusiva;
consolidar y ampliar los dispositivos de cuidado para las infancias;
complementar las políticas existentes de licencias y cuidados a partir de diagnósticos ya disponibles, extendiéndolas de forma equitativa al personal docente y funcionario/as TAS.
Asimismo, entendemos que es necesario:
ordenar, reconocer y distribuir mejor la gestión que la nueva estructura hace necesaria;
reconocer la gestión como una oportunidad: comisiones y tribunales pueden ser, cuando así se conformen, espacios de encuentro, intercambio y construcción transversal entre carreras.